domingo, 1 de junio de 2008

Roxana Kreimer


Roxana Kreimer, filósofa argentina, publicó Falacias del amor (2004, Paidós, Buenos Aires) el cuál trae mucha información valiosa e interesante. No es un libro "a favor de" la soltería o de la pareja, pero sí trae datos que ayudan a pensar a ambas cosas, como este que se incluye en una nota a pie de página, dentro del Epílogo:

"(3) En grandes ciudades como Nueva York o Berlín parece bastante más frecuente que el eje articulador de la vida sean los amigos y no la pareja. En estas ciudades, no estar en pareja no parece tan desafortunado como en otras más conservadoras (tal el caso de Buenos Aires)".

Ahora transcribiré el párrafo del que brota esta aclaración, p. 210, agregando negritas, para que se entienda mejor la idea, descontextualizada o re-contextualizada para esta entrada:

"(...) Como sujetos modernos, somos compelidos a pensar que el cambio siempre es bueno para nuestras vidas. La publicidad y las representaciones culturales no parecen decirnos otra cosa. No es extraño que el zapping amoroso se convierta entonces en el juego generalizado de la sociedad de consumo. Si antes se toleraba demasiado, ahora no se tolera casi nada, de modo que con frecuencia el amor adquiere 'la vida útil' de un electrodoméstico. Como sujetos modernos, también vivimos en una época en la que el lazo social tiende a quebrarse. Los más afortunados encuentran en la familia, en los amigos o en la pareja un amparo que los preserva de las inclemencias de un individualismo feroz. Otros sufren uno de los efectos más penosos del individualismo moderno: se sienten solos, desamparados, excluidos de la estructura de "vida en pareja" o de "vida en familia" que aún pareciera signar hegemónicamente a ciertas sociedades (3). Si desean encontrar un amor, no saben dónde buscarlo, ya que una de las consecuencias del atomismo contemporáneo y de la moderna libertad de elección de pareja es que los mecanismos sociales que facilitan este cometido son insuficientes. Internet palió de algún modo esta dificultad, posibilitando una red de conexiones humanas impensables hasta hace pocos años y un contacto menos mediado por la presencia física, pero potenciando también la idealización mediante el juego de ausencias planteado por el género epistolar."

Para ir al sitio de Roxana Kreimer, click acá.

Con este post inauguro la etiqueta amor, tema pensado en todos los tiempos y lugares.

2 comentarios:

Romina dijo...

Esta autora me hace pensar en Amores líquidos que se derraman, dispersan sin la consistencia de los lazos de otras épocas.
Cuando en otros tiempos el dolor y la angustia eran cotidianeidad, parte de la vida misma, hoy son desterrados con múltiples anestesias diarias. Se podría decir que una de ellas es el salto casi constante, permanente en la relación con los otros como forma de des-ligarse de presencias que pueden generar o evidenciar ausencias poco soportables.

fred dijo...

Gracias, por el comentario, Romina! Comparto tu visión del tema. Y te cuento que no había pensado tan claramente la cuestión de la presencia que a su vez genera esa ausencia.